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  • 2 días / 1 noche (ampliable a 3 si quieres saborearla con calma)
  • 80 km
  • Dificultad: Media

Hay viajes que se recuerdan toda la vida, y este es uno de ellos. La Costa Brava de Blanes a Begur es ese trozo de mundo donde el pinar baja hasta tocar el agua, donde cada curva de la carretera te regala una cala nueva y donde el azul del Mediterráneo se vuelve casi irreal.

Hacerla en autocaravana lo cambia todo. No corres detrás de un horario de hotel ni buscas aparcamiento con prisa, porque tu casa va contigo. Te despiertas oyendo las olas, desayunas con vistas a un faro y, cuando una playa te enamora, simplemente te quedas un rato más. Paras donde quieres, comes lo que te apetece y duermes a pocos metros de la arena.

Es la libertad de viajar a tu ritmo, con los tuyos, sintiendo que cada día es una pequeña aventura. Prepara la nevera, sube a bordo y deja que la carretera te lleve. Tu viaje perfecto empieza aquí.

Día 1 · De Blanes al puerto de Sant Feliu

Blanes, donde empieza la Costa Brava

Blanes es la puerta de entrada y el sitio perfecto para arrancar la aventura. Su larga playa de S'Abanell, el animado paseo marítimo y el castillo de Sant Joan vigilando desde lo alto te dan la bienvenida al mar. Es un pueblo marinero de verdad, con barcas de pesca y un ambiente relajado.

Qué ver y hacer: pasea hasta Sa Palomera, la roca que marca el inicio oficial de la Costa Brava, y no te pierdas el Jardín Botánico Marimurtra, uno de los más bonitos del Mediterráneo, con miradores colgados sobre el azul.

Dónde comer:

  • Cala Treumal Bar Restaurant: chiringuito con encanto en una cala preciosa cerca del jardín botánico. Arroces, pescado fresco y unas vistas que enamoran.
  • Restaurant Cal Tony: un clásico frente a la playa de S'Abanell, ideal para una paella de mediodía con los pies casi en la arena.

Dónde dormir: Càmping Blanes (Av. Vila de Madrid, 33), pegado a la playa, con acceso directo a la arena, supermercado y servicios para autocaravana. Perfecto para tu primera noche.

Día 2 · De Platja d'Aro a las calas de Begur

Platja d'Aro — playa y ambiente

Empieza el segundo día en Platja d'Aro, el pueblo más animado de la zona. Tiene una de las playas más largas de la Costa Brava, muchísimas tiendas y un ambiente alegre que gusta especialmente a las familias. Ideal para un chapuzón mañanero y reponer provisiones.

Qué ver y hacer: disfruta de la playa Gran, recorre el camino de ronda hacia las calas de S'Agaró (la cala Sa Conca es preciosa) y pasea por su zona comercial.

Dónde comer:

  • La Cuina de l'Epi — cocina catalana casera y buen jamón en un ambiente acogedor.
  • Fusion World Kitchen — si te apetece variar, fusión y sushi de calidad con un anfitrión que cuida cada detalle.

Dónde dormir / servicios: Càmping Riembau, muy bien cuidado y junto a los carriles bici. Y si solo necesitas vaciar aguas y repostar de camino, el Autocaravaning Palamós (en Palamós, a medio camino) es un área específica para autocaravanas, impecable y muy bien valorada.


Palafrugell: Calella, Llafranc y Tamariu — el corazón de la Costa Brava

Aquí está, para muchos, lo más bonito de toda la ruta. El municipio de Palafrugell reúne tres pequeños paraísos pegados entre sí, unidos por caminos de ronda que bordean el mar. Casas blancas de pescadores, barcas de colores y aguas turquesa: esto es la Costa Brava de toda la vida.

  • Calella de Palafrugell: el pueblo de postal, con sus voltes (arcos) frente al agua. Imprescindible.
  • Llafranc: elegante y tranquilo, con un paseo perfecto y el faro de Sant Sebastià arriba, con vistas infinitas.
  • Tamariu: la más pequeña y recogida, una cala de pescadores que parece detenida en el tiempo.

Qué ver y hacer: recorre el camino de ronda de Calella a Llafranc (uno de los paseos costeros más bonitos de España), sube al faro de Sant Sebastià y báñate en las calas de agua cristalina de Tamariu.

Dónde comer:

  • La Blava (Calella de Palafrugell) — frente a la playa, con un pulpo memorable.
  • Calau (Calella de Palafrugell) — tapas para ir picando, en una plaza con vistas al mar.
  • Restaurant Isabella's (Llafranc) — junto a la arena, ideal para una comida con vistas… y, además, muy dog friendly.

Dónde dormir: Càmping Calella de Palafrugell — limpísimo, con sombra natural de pinos y a un paseo de las calas y del pueblo.


Begur — el broche de oro

A solo 8 km terminas en Begur, un pueblo de interior coronado por un castillo desde el que se ve toda la costa. Sus casas indianas, sus calles con encanto y sus calas escondidas (Sa Riera, Sa Tuna, Aiguablava) son el final perfecto para esta ruta.

Qué ver y hacer: sube al castillo de Begur al atardecer, descubre la ruta de las casas de indianos por el centro y baja a la cala de Aiguablava, de un azul que quita el hipo.

Dónde comer:

  • Casa Juanita — pescado fresquísimo a la brasa, como lo haría una abuela. Reserva, que se llena.
  • Restaurant Turandot — muy querido por los de la zona; pide las croquetas y el arroz negro.

Dónde dormir: Càmping Begur — parcelas amplias entre pinos, dos piscinas y supermercado al lado. Tranquilo y a tiro de piedra de las mejores calas.

Consejos prácticos

  • La carretera de la costa es preciosa, pero con curvas. El tramo Tossa–Sant Feliu (GI-682) es de los más espectaculares del Mediterráneo, con muchas revueltas. Si llevas una Capuchina grande, condúcelo con calma y disfruta del paisaje; no hay prisa.
  • Aparca en el camping y muévete a pie o en bici. Los cascos antiguos y las calas tienen accesos estrechos y aparcamientos pequeños que no siempre admiten autocaravanas. Lo más cómodo es dejar la "casa" en el camping y bajar caminando, en bici o en bus.
  • Reserva el camping en temporada. En julio y agosto la zona se llena. Si viajas en verano, reserva con antelación; si puedes, elige mayo, junio o septiembre y lo disfrutarás mucho más (y conducirás más relajado).
  • Aprovecha las áreas de servicio. Áreas como la de Palamós te permiten vaciar aguas, llenar el depósito limpio y descansar sin complicaciones entre etapa y etapa.
  • Llévate el bañador siempre a mano. En esta ruta el mar aparece cuando menos lo esperas: para, respira y date el chapuzón. Para eso has venido.
  • Madruga para las calas más famosas. Calella, Llafranc y Tamariu son joyas, y a media mañana se animan. A primera hora las tendrás casi para ti.

Tu aventura te está esperando

La Costa Brava no se cuenta, se vive: con el viento en la cara, una cala secreta solo para ti y la libertad de no tener que volver a ningún sitio porque tu casa ya viaja contigo. Elige tu autocaravana, llena el depósito de ilusión y déjate llevar de Blanes a Begur. Reserva ahora y empieza tu viaje perfecto.

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